La posibilidad de establecer una edad mínima para utilizar redes sociales abrió una discusión dentro de la Unión Europea. La Comisión Europea prepara propuestas y analiza alternativas que ubican el umbral en torno de los 13 o los 15 años.

Organizaciones de derechos digitales y de protección de la infancia cuestionan que una prohibición resuelva por sí sola los riesgos. También advierten sobre los mecanismos de verificación de edad y el tratamiento de datos personales que podrían requerir.

Una carta respaldada por 132 organizaciones plantea objeciones y reclama concentrar las exigencias en el diseño y la seguridad de las plataformas. El debate incluye cómo reducir daños sin excluir a menores de espacios de información y participación.

Por ahora, la discusión no equivale a una norma general ya aprobada. El contenido final, el alcance territorial y los plazos deberán evaluarse cuando se conozcan las propuestas formales.