Una investigación publicada en Environmental Research Letters proyectó que las zonas áridas podrían superar el 40% de la superficie terrestre hacia fines de siglo. Sus autores ajustaron los cálculos para considerar cambios en la transpiración vegetal asociados al CO₂.
La corrección moderó algunas estimaciones anteriores, aunque mantuvo la tendencia de expansión. El resultado describe escenarios climáticos globales y sus supuestos. Para regiones secas como Cuyo, el tema refuerza la importancia del seguimiento del agua, sin ofrecer un pronóstico específico para cada localidad.
Fuentes consultadas: Infobae


