La NASA abrió una convocatoria para que el público envíe su nombre a Titán a bordo de Dragonfly, la misión que prevé explorar esa luna de Saturno con un vehículo de rotores. Los nombres registrados serán incorporados a un microchip que viajará con la nave; no se trata de una inscripción para transportar personas.

La campaña fue anunciada el 29 de octubre y permanecerá abierta hasta el 15 de enero de 2027 a las 23:59, hora estándar del este de Estados Unidos. Ese cierre corresponde a la 1:59 del 16 de enero en la Argentina. Quienes participen podrán obtener una tarjeta de embarque digital personalizada, disponible también en español.

El acceso oficial está en https://go.nasa.gov/dragonfly-names y también puede encontrarse desde la página de la misión Dragonfly. La propuesta permite sumar un nombre al viaje simbólico: no modifica el calendario de lanzamiento ni implica una selección para integrar el equipo científico.

El despegue está previsto no antes de julio de 2028 y la llegada a Titán, hacia fines de 2034. Son hitos futuros de la planificación, no operaciones ya realizadas. El vehículo se encuentra en la etapa de integración y ensayos bajo la dirección del Laboratorio de Física Aplicada de Johns Hopkins, en Maryland.

Dragonfly está diseñada para desplazarse entre distintos puntos de la superficie en vez de limitar su investigación al sitio de aterrizaje. Durante su misión prevista de 3,3 años, estudiará ambientes como dunas y la zona del cráter Selk, con vuelos separados por períodos de trabajo científico.

El objetivo es investigar la química previa a los procesos biológicos y las condiciones de habitabilidad. Titán posee una atmósfera densa y abundancia de moléculas orgánicas; encontrar esos compuestos no equivale, por sí mismo, a detectar vida. Los instrumentos del vehículo analizarán materiales de la superficie para estudiar cómo se desarrollaron esas interacciones químicas.

Uno de esos equipos es DraMS, un espectrómetro de masas construido e integrado en el centro Goddard. Recibirá muestras mediante un sistema de entrega desarrollado para la misión. Su preparación forma parte del trabajo necesario antes del lanzamiento; la convocatoria de nombres acompaña ese proyecto, pero no reemplaza sus pruebas ni adelanta sus resultados.