Antofagasta comenzó este miércoles 28 de octubre la séptima Conferencia de la OCDE sobre Regiones y Ciudades Mineras. La reunión, con representantes de 15 países, desplaza el foco habitual del volumen de producción hacia una pregunta territorial: cómo convertir la actividad minera en mejoras concretas para las comunidades que conviven con ella.
La apertura fue informada durante la tarde por el medio chileno Soy Antofagasta. El encuentro se realiza en el Hotel Antofagasta y se extenderá hasta el viernes 30, según las páginas de la OCDE y del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Católica del Norte, una de las instituciones organizadoras.
El eje del primer día es la presentación de doce directrices para el desarrollo de regiones mineras. El programa las vincula con el bienestar de la población y la capacidad de los territorios para responder a cambios económicos, sociales y ambientales. El encuentro está orientado a políticas de desarrollo y experiencias de gestión, con gobiernos, empresas, academia y organizaciones sociales.
Más allá de la extracción
Durante la apertura, el gobernador regional Ricardo Díaz destacó la Estrategia Minera de la Región de Antofagasta, conocida como EMRA, como una herramienta para relacionar la industria con el desarrollo local. La cobertura del inicio también recogió planteos sobre diversificación, formación de trabajadores y brechas de capital humano.
La rectora de la Universidad Católica del Norte, María Cecilia Hernández, puso el acento en la preparación técnica y ética. Desde la Asociación de Industriales de Antofagasta, Fernando Cortéz señaló la necesidad de responder a los requerimientos de personal del sector. Son asuntos que conectan el crecimiento de las operaciones con la capacidad efectiva de las ciudades para acompañarlo.
El cronograma de la OCDE organiza el debate en dos pilares. El primero aborda la participación de gobiernos locales, comunidades y pueblos indígenas, junto con empleo, educación, innovación y cadenas de valor. El segundo, previsto para el jueves, se centra en el papel del sector privado y en mecanismos de cooperación para ampliar los beneficios territoriales.
Entre las cuestiones previstas aparecen las asociaciones público-privadas y la infraestructura vinculada al agua, la salud y la vivienda. Su presencia en el temario muestra que la discusión no se limita a proveedores o contrataciones: también incluye los servicios que necesitan quienes viven en las zonas mineras.
Una sede vinculada al sector
El Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Católica del Norte presenta la conferencia como un espacio de intercambio entre autoridades, industria, academia y organizaciones sociales. En su sitio de convocatoria informa que las inscripciones están cerradas. El desarrollo combina sesiones de trabajo con actividades de terreno, en una región donde la minería forma parte central de la economía.
Para el viernes están previstas visitas a operaciones e infraestructura. La agenda incluye alternativas vinculadas con Chuquicamata, Escondida y Puerto Coloso, instalaciones de Novandino, el ferrocarril FCAB y Aguas Antofagasta. Las recorridas completarán el trabajo de las mesas de discusión con una aproximación a instalaciones productivas y servicios de la región.
Una guía con experiencias regionales
La ficha editorial de la OCDE describe la nueva guía como un documento de 57 páginas, con doce directrices acompañadas de acciones, medidas específicas y ejemplos prácticos. El trabajo reúne la experiencia de su iniciativa de regiones y ciudades mineras, que comenzó en 2017, a partir de estudios territoriales, conferencias y análisis de datos.
Además de proponer líneas de acción, la publicación actualiza las herramientas para medir el bienestar en las regiones mineras. Ese componente busca aportar una base de información a la discusión sobre los efectos económicos, sociales y ambientales de la actividad.
La continuidad del jueves pondrá la atención en las tecnologías aplicadas a la minería y en las posibilidades de ampliar el trabajo con emprendedores locales, según anticipó el gobernador durante la jornada inaugural. El viernes quedará reservado a las visitas de campo.




