La Argentina participa de la Conferencia Ministerial Internacional sobre Energía Nuclear del OIEA en Incheon, Corea del Sur, con una delegación encabezada por Federico Ramos Napoli, secretario de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía. El encuentro se realiza del 27 al 29 de octubre y reúne a gobiernos y representantes de la industria para discutir cómo ampliar la generación nuclear, financiar proyectos y desarrollar proveedores y personal especializado.

El Ministerio de Economía informó el 28 de octubre que la agenda argentina incluye una intervención ante el plenario ministerial y la participación en un panel sobre recursos humanos, cadenas de suministro y crecimiento industrial. La delegación también tiene previstos encuentros con autoridades de Francia, Corea del Sur y El Salvador. El comunicado presenta esas reuniones como espacios para explorar cooperación; no anuncia contratos firmados ni compromisos de inversión ya concretados.

La agenda bilateral difundida incluye, además, al Instituto de Energía Nuclear estadounidense, conocido como NEI, y al Departamento de Energía de Estados Unidos. Los temas señalados son la cooperación tecnológica, el desarrollo industrial y las oportunidades de participación de capacidades argentinas en el mercado internacional. El alcance informado es institucional y comercial potencial: la presencia en la conferencia no equivale a la adjudicación de proyectos ni a una nueva central aprobada.

La reunión es organizada por el Organismo Internacional de Energía Atómica en cooperación con la Agencia de Energía Nuclear de la OCDE y tiene como anfitrión al gobierno coreano, a través de su Ministerio de Ciencia y Tecnologías de la Información y la Comunicación. Se trata de la sexta conferencia ministerial de esta serie, después de las realizadas en París, Beijing, San Petersburgo, Abu Dabi y Washington. La sede es el centro de convenciones Songdo ConvensiA, en Incheon.

El programa oficial pone el foco en problemas que deben resolverse antes de que un proyecto se transforme en generación eléctrica: planificación, infraestructura, financiamiento y confianza pública. Otro eje aborda la cooperación entre reguladores, con atención a la seguridad y la no proliferación. Los paneles también analizan reactores avanzados y reactores modulares pequeños, así como las condiciones para pasar de los prototipos a instalaciones operativas, sin presentar ese recorrido como automático.

La formación de trabajadores y la preparación de proveedores tienen un espacio propio en los debates. El OIEA plantea que los beneficios industriales de los programas nucleares requieren inversiones sostenidas en capacidades humanas y cadenas de suministro. También se examinan aplicaciones para transporte marítimo, instalaciones costa afuera y sitios remotos. Son líneas de discusión de la conferencia, no anuncios de que la Argentina vaya a implementar cada una de esas tecnologías.

La participación en Corea continúa una agenda que el Gobierno había expuesto en septiembre ante la Conferencia General del OIEA, en Viena. Allí, Ramos Napoli enumeró capacidades argentinas en operación de centrales, construcción de reactores de investigación, fabricación de combustible, producción de radioisótopos y formación de especialistas. El planteo oficial fue ampliar la escala de esas actividades mediante proyectos y asociaciones, con los Lineamientos de la Política Nuclear Argentina como marco.

En aquella presentación, Economía explicó que la estrategia contempla capital privado en actividades que puedan organizarse comercialmente, mientras el Estado mantiene sus responsabilidades sobre política nuclear, regulación, seguridad y salvaguardias. La cita de Incheon agrega un ámbito de intercambio con gobiernos, industria y organismos internacionales. El cronograma del encuentro incluye una sesión plenaria de cierre con una declaración de la presidencia de la conferencia; el comunicado argentino del 28 de octubre no adelanta sus conclusiones ni informa resultados de las reuniones bilaterales.