El Senasa y el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas de Paraguay intercambiaron experiencias para mejorar el manejo de las moscas de la fruta. La cooperación incluye evaluar la posibilidad de desarrollar un programa integrado en cultivos de mango del departamento paraguayo de Cordillera. Se trata de una instancia técnica: el anuncio no informa que ese programa ya esté en marcha.

La actividad fue difundida por el organismo argentino este 29 de octubre y se inscribe en el Fondo Argentino de Cooperación Internacional. Participaron especialistas de los centros regionales Entre Ríos y Corrientes-Misiones del Senasa junto con sus pares del Senave, la autoridad paraguaya de sanidad vegetal.

El intercambio abordó herramientas de vigilancia fitosanitaria y estrategias de manejo integrado. Uno de los ejes fue la Técnica del Insecto Estéril, utilizada para reducir poblaciones de la plaga y disminuir la dependencia de insecticidas. Su consideración dentro de la cooperación no equivale a una aplicación inmediata en todas las zonas productoras.

La mosca del Mediterráneo, Ceratitis capitata, forma parte de los problemas sanitarios sobre los que trabajan ambos países. El control de estos insectos es relevante tanto para proteger la producción frutícola como para atender las exigencias sanitarias vinculadas con el acceso a mercados.

El siguiente paso planteado para Cordillera es analizar la factibilidad de un esquema de manejo integrado en mango. Por ahora, la información oficial no presenta una fecha de inicio, una superficie de intervención ni resultados de reducción de la plaga. El alcance confirmado es la cooperación entre los equipos y la evaluación de herramientas para una eventual implementación.