Los países iberoamericanos acordaron el martes 3 de noviembre, en una reunión ministerial en Madrid, crear una alianza de cooperación en inteligencia artificial. La iniciativa reúne tres áreas de trabajo: datos, modelos adaptados a las lenguas de la región y acceso a capacidad de cómputo. El documento será elevado para su adopción a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se desarrolla el 4 y 5 de noviembre en la capital española.
El Ministerio para la Transformación Digital de España informó que la adhesión será voluntaria. El texto aclara que aprobar la alianza no produce una adhesión automática: cada país deberá formalizarla mediante una comunicación escrita que asuma los compromisos correspondientes. La propuesta no equivale a una plataforma que ya esté operativa ni anuncia un único modelo de IA listo para utilizar. El acuerdo busca organizar una agenda común a partir de recursos y experiencias disponibles, con un desarrollo gradual y respetando las decisiones de cada país.
Argentina estuvo representada por el subsecretario de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Gerardo Machado, según el comunicado nacional publicado este miércoles. El funcionario participó tanto de la reunión ministerial como del Foro Digital Iberoamericano, realizados dentro de la agenda previa a la cumbre.
Durante su intervención, Machado planteó la necesidad de traducir el potencial de la IA en mejoras de productividad, inversión e innovación. También presentó las capacidades científicas y tecnológicas argentinas y mencionó a Clementina XXI, cuya capacidad de procesamiento fue puesta a disposición del sector productivo para proyectos de alta complejidad, de acuerdo con la información oficial.
La delegación argentina hizo referencia, además, a la Trayectoria Formativa en Inteligencia Artificial destinada a agentes públicos. El planteo incluyó la colaboración con empresas y la disposición a participar en iniciativas internacionales de investigación, formación e infraestructura. El comunicado argentino no detalla un aporte financiero comprometido ni informa una transferencia concreta de recursos a la nueva alianza.
Uno de los puntos del documento es la creación progresiva de un espacio de datos con organización federada. Esto significa que no se propone reunir de entrada toda la información en una base regional única: cada Estado mantendría el control de sus fuentes y decidiría qué comparte y bajo qué condiciones. El texto distingue expresamente la interoperabilidad entre sistemas de la centralización de datos.
La cooperación tecnológica también apunta a mejorar la representación del español, el portugués y otras lenguas de la región en los sistemas de IA. La comunicación española menciona experiencias como ALIA, AMALIA, LATAM GPT y SoberanIA entre los antecedentes que podrán aportar a ese trabajo. La colaboración en cómputo, por su parte, busca conectar recursos disponibles con proyectos, sin requerir necesariamente una infraestructura regional nueva.
El documento prevé una implementación por etapas. Primero se organizarían capacidades, diagnósticos y condiciones de cooperación; después, mecanismos de prueba, herramientas reutilizables y posibles proyectos piloto. Las iniciativas de mayor escala dependerían del compromiso público y de la financiación efectivamente disponible. La participación contemplaría contribuciones presupuestarias, en especie o combinadas, sujetas a las reglas comunes y a los procedimientos internos de cada Estado.
La declaración ministerial incorpora principios de protección de derechos, privacidad y seguridad. También se validaron marcos de referencia no vinculantes sobre protección de datos e interoperabilidad del gobierno digital. Por ahora, el resultado confirmado es el acuerdo alcanzado a nivel ministerial y la propuesta que llega a la cumbre: su posterior adopción por los jefes de Estado y la puesta en marcha de proyectos deberán verificarse por separado.




