La Comisión Nacional de Actividades Espaciales presentó el 28 de octubre un desafío para desarrollar una aplicación que permita comparar focos de calor registrados por distintos satélites. La propuesta argentina integra el NASA Space Apps Challenge 2026, que se realizará el 14 y el 15 de noviembre, y apunta a resolver una dificultad concreta: las diferencias entre los sensores MODIS y VIIRS impiden tratar sus observaciones como si fueran una única serie homogénea.
La convocatoria plantea construir una herramienta para analizar la actividad de incendios a través del tiempo. Entre sus usos previstos están seleccionar una región, reconocer meses o años con más detecciones y contrastar registros recientes con antecedentes. Es una propuesta de desarrollo: no se anunció una aplicación terminada ni un nuevo sistema de alertas en funcionamiento.
El problema no consiste solamente en reunir archivos. Según la documentación técnica de NASA Earthdata, cada detección representa el centro de un píxel señalado por el sensor. En MODIS, ese píxel tiene aproximadamente un kilómetro; en VIIRS, alrededor de 375 metros. Su tamaño efectivo también puede variar según la geometría de observación. El punto marcado en un mapa, por lo tanto, no equivale necesariamente a la ubicación exacta del fuego ni permite establecer por sí solo su superficie.
Esa diferencia de escala importa al comparar períodos: un instrumento con mayor detalle puede reconocer señales que otro no distingue de la misma manera. La armonización que propone el desafío debe permitir trabajar con esas diferencias, en lugar de presentar cualquier aumento en el número de puntos como un incremento equivalente de incendios.
La CONAE explica en la documentación de su visor que los focos de calor son anomalías térmicas. Su identificación surge de comparar un píxel con el entorno. Pueden corresponder a fuego activo, pero también a otras fuentes intensas, como venteos de gas. Los productos MODIS y VIIRS incluyen un nivel de confianza que ayuda a interpretar cada registro. La agencia también advierte sobre falsos positivos asociados, por ejemplo, a ciertas características del terreno: una señal satelital requiere contexto para convertirse en información útil.
Los equipos tendrán como recursos el sistema FIRMS de la NASA y las herramientas argentinas de consulta de focos de calor y áreas quemadas. El catálogo de la CONAE permite seleccionar fechas, satélite y criterios geográficos, como provincia o departamento, además de trabajar con formatos de descarga para análisis. Son capacidades existentes que pueden servir como base para la solución, no resultados que deban atribuirse anticipadamente al concurso.
La participación en Space Apps no está reservada a programadores. La NASA convoca también a personas con formación en ciencia, ingeniería, diseño, comunicación y otras disciplinas. La modalidad es un encuentro intensivo de trabajo en equipos para abordar problemas con datos abiertos. Para esta edición, el organismo estadounidense confirmó más de 500 encuentros locales y ejes vinculados con la exploración lunar, las misiones hacia otros destinos del sistema solar y el conocimiento del universo.
Desde Argentina, la inscripción es gratuita y se gestiona en el sitio oficial del certamen, donde cada participante puede consultar las sedes y sus modalidades. La CONAE informa que se admite la participación desde los 13 años, con acompañamiento de un tutor para menores. El anuncio argentino incluye materiales tutoriales para conocer sus herramientas. Antes del encuentro del 14 y 15 de noviembre, esos materiales permiten explorar las fuentes disponibles y familiarizarse con los datos que se utilizarán en el trabajo en equipo.




