La NASA abrió una convocatoria para incorporar una nueva promoción de candidatos a astronautas, con plazo hasta el jueves 3 de diciembre de 2026 a las 23.59, hora del este de Estados Unidos. El llamado, anunciado el 7 de noviembre, está dirigido exclusivamente a ciudadanos estadounidenses y forma parte de la preparación de las próximas misiones tripuladas de la agencia.
La selección se prevé para fines de 2027. El antecedente inmediato muestra la competencia por ingresar: más de 8.000 personas se presentaron al proceso abierto en 2024 y diez fueron elegidas para la promoción de 2025, que todavía completa su formación. Postularse ahora implica atravesar una evaluación profesional y médica antes de acceder al entrenamiento.
El anuncio llega cuando la NASA reúne 32 astronautas en actividad. A lo largo de su historia, la agencia seleccionó 370 candidatos para integrar sucesivas promociones de su cuerpo de astronautas. La nueva búsqueda apunta a sumar capacidades para operaciones orbitales y para los planes de exploración lunar. La inscripción se realiza a través del portal federal de empleo USAJOBS, enlazado desde la página oficial de la convocatoria; no constituye una inscripción abierta a todas las nacionalidades.
Las condiciones académicas incluyen una maestría de una institución acreditada en disciplinas científicas, tecnológicas, de ingeniería o matemáticas. La agencia también contempla vías equivalentes: dos años de trabajo en un doctorado relacionado, determinadas titulaciones médicas y la formación en una escuela reconocida de pilotos de prueba, completada dentro del plazo previsto.
Además, se exige experiencia profesional vinculada con esa formación. La regla general es un mínimo de tres años posteriores a la titulación correspondiente. Para pilotos existen alternativas basadas en horas de vuelo, diferenciadas según aeronaves de altas prestaciones, otras de ala fija y helicópteros. En medicina puede computarse la residencia, que debe estar finalizada en julio de 2027.
Los aspirantes también deben superar el examen físico para vuelos espaciales de larga duración. La evaluación incorpora liderazgo, comunicación y trabajo en equipo. Un comité revisa los antecedentes y convoca a entrevistas en el Centro Espacial Johnson, en Houston; una parte de quienes llegan a esa instancia vuelve para una segunda ronda antes de la selección definitiva.
La formación de la promoción anterior permite observar qué ocurre después de esa instancia. En un balance publicado en septiembre, la NASA detalló que los diez candidatos presentados en 2025 habían avanzado aproximadamente hasta la mitad de un programa de casi dos años. El aprendizaje combina tareas científicas, operaciones de vehículos y preparación para emergencias.
Durante mayo de 2026 realizaron prácticas de geología en Nuevo México, después de las clases iniciales en Johnson. Algunos participaron también en ejercicios en Islandia durante julio. Las actividades incluyeron observación del terreno, recolección de muestras con herramientas y navegación, capacidades vinculadas con las futuras misiones a la superficie lunar.
El entrenamiento también pasó por aviones WB-57 y reactores T-38, cámaras que simulan cambios de presión y ejercicios de supervivencia acuática. A esas prácticas se suman idiomas, procedimientos de mantenimiento y reparación, operación de sistemas espaciales y preparación para caminatas fuera de las naves.
La promoción de 2025 tiene prevista su graduación en 2027 y, después, aguardará sus primeras asignaciones de vuelo. Ese recorrido distingue la selección como candidato de la participación efectiva en una misión: entre ambas etapas hay una formación extensa y nuevas decisiones operativas de la agencia.




