La Prefectura Naval Argentina reincorporó a su flota operativa el avión CASA C-212 PA-72, bautizado “Isla Gran Malvina”, y el helicóptero Ecureuil AS355NP PA-80. La puesta en servicio se realizó en San Fernando después de trabajos de mantenimiento, inspección y actualización tecnológica. Según informó la institución el 6 de noviembre, las intervenciones apuntan a mejorar la seguridad del vuelo, la vigilancia y la respuesta ante emergencias.
La ceremonia tuvo lugar en el Servicio de Aviación de Prefectura, dentro del Aeropuerto Internacional de San Fernando, en la provincia de Buenos Aires. La encabezaron la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, y el prefecto nacional naval, Guillermo Giménez Pérez. También participaron el secretario de Seguridad Nacional, Martín Ferlauto, y el subprefecto nacional naval, Alejandro Annichini, junto con autoridades y personal de la fuerza.
La recuperación corresponde a dos aeronaves que ya integraban los recursos de la institución. El proyecto demandó cuatro años de trabajo y dos licitaciones, de acuerdo con lo expuesto por Ferlauto. El funcionario destacó la coordinación del Servicio de Aviación, los equipos de Logística y Equipamiento y el área de Comercio Exterior del Ministerio. Los comunicados consultados no detallan el monto total de la intervención.
En el avión PA-72 se completó una inspección profunda y se renovaron los instrumentos de cabina. Entre los cambios figura el reemplazo del piloto automático por un sistema digital. También se incorporaron equipos que advierten sobre otras aeronaves y condiciones meteorológicas adversas, además de dispositivos para supervisar el funcionamiento de los motores. Estas herramientas aportan información a la tripulación durante el vuelo y las tareas operativas.
El equipamiento incluye un radar HENSOLDT PrecISR 1000, que permite detectar y seguir varios objetivos simultáneamente. Está integrado con una cámara electroóptica e infrarroja HENSOLDT ARGOS-II, capaz de orientarse hacia los puntos que identifica el radar. La combinación permitirá observar y seguir objetivos en los espacios marítimos, terrestres y aéreos, según la descripción técnica difundida por Prefectura.
A ese sistema se suma un faro de búsqueda de alta potencia, conectado con los otros dispositivos. La institución explicó que la integración amplía las posibilidades de observación nocturna y reduce la necesidad de aproximaciones a baja altura. Las mejoras están vinculadas con misiones de patrullaje marítimo y fluvial, búsqueda y salvamento, así como con la asistencia a comunidades ribereñas.
En el helicóptero PA-80 se realizó una inspección integral de la estructura y de sus principales componentes, dentro de una recorrida de media vida. La intervención también reemplazó instrumentos analógicos por una plataforma digital con alarmas y alertas para facilitar la lectura de los parámetros de vuelo. Entre los usos previstos figuran el patrullaje de la frontera norte, las evacuaciones médicas y el traslado de suministros durante emergencias.
El jefe a cargo del Servicio de Aviación, Juan Manuel López, ubicó la renovación del CASA C-212 dentro de una primera etapa de actualización digital de esa flota. Explicó que la intención es continuar progresivamente con otras unidades, extendiendo su vida útil sin comprometer el despliegue operativo. La continuidad fue presentada como parte del plan de modernización, no como una intervención ya finalizada sobre todos los aviones.
El programa contempla además avanzar con otro helicóptero Ecureuil durante el próximo año. Para el PA-80 se anunció una etapa posterior de instalación de cámaras de visión diurna y nocturna. Ese equipamiento todavía forma parte de las tareas previstas: su incorporación ampliará las capacidades de observación y seguimiento que tendrá la aeronave en misiones de patrullaje y búsqueda.




