La Prefectura Naval Argentina participó en una capacitación subregional sobre organización del tráfico marítimo y notificación de buques que se desarrolló en Lima, Perú, del 26 al 30 de octubre. La actividad fue organizada por la Organización Marítima Internacional (OMI) y reunió a delegaciones de la región para trabajar sobre herramientas de gestión de la navegación.
La representación argentina estuvo integrada por el prefecto Gonzalo Holowaty y la subprefecto Verónica García. Según informó la fuerza este sábado, también concurrieron participantes de Perú, Uruguay, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela. Carlos Salinas y José Maraver, del Centro Jovellanos, estuvieron a cargo de la instrucción.
El taller abordó la implementación de sistemas de organización del tránsito y de notificación de embarcaciones, junto con el intercambio de experiencias entre autoridades marítimas. La actividad combinó formación técnica e intercambio regional, sin anunciar cambios operativos en puertos argentinos.
La organización de rutas es una de las herramientas que la OMI promueve para reducir los riesgos en sectores con circulación intensa o con espacio limitado para maniobrar. Según la explicación técnica del organismo, estos sistemas resultan relevantes cuando confluyen recorridos, existen obstáculos, hay poca profundidad o las condiciones meteorológicas dificultan la navegación.
Entre las medidas posibles figuran las vías de doble sentido, las derrotas recomendadas, las rutas de aguas profundas y las áreas que deben evitarse. No todas cumplen la misma función: algunas ordenan la circulación y otras advierten sobre condiciones particularmente delicadas. Los dispositivos de separación del tráfico, por ejemplo, establecen carriles que mantienen apartadas corrientes de embarcaciones que avanzan en sentidos opuestos.
La adopción internacional de una nueva medida de organización tiene un procedimiento propio. Los gobiernos presentan sus propuestas ante el subcomité especializado de la OMI, que las evalúa y eleva una recomendación al Comité de Seguridad Marítima. Esa instancia es distinta de la participación de funcionarios en un curso o en un intercambio técnico.
Otra herramienta de gestión, relacionada pero no equivalente a la definición de rutas, son los servicios de tráfico marítimo, conocidos por la sigla VTS. La OMI los describe como sistemas costeros que pueden brindar desde información sobre otras embarcaciones o advertencias meteorológicas hasta la gestión del movimiento en un puerto o una vía navegable.
En un área con ese servicio, los buques suelen comunicar su ingreso por radio y pueden ser seguidos desde un centro de control. El intercambio permite transmitir avisos de navegación y contactar directamente a una embarcación cuando se detecta un riesgo. La utilidad del sistema depende, entre otros factores, del volumen de tránsito y de las dificultades del lugar.
Este contexto ayuda a distinguir tres funciones: ordenar por dónde circulan los buques, recibir información sobre sus movimientos y asistir desde tierra a la navegación. Son instrumentos de prevención y coordinación que requieren distintas tareas de las autoridades marítimas y de las tripulaciones. El encuentro de Lima se concentró en compartir conocimientos para su aplicación en la región.




