La Secretaría de Educación creó el Museo Escolar María Amalia Torrá para preservar y exhibir el patrimonio pedagógico que resguarda la Biblioteca Nacional de Maestros. La resolución 763/2026, firmada el 29 de octubre y publicada este viernes en el Boletín Oficial, establece su dependencia institucional y las reglas básicas para gestionar las colecciones.

La creación administrativa no significa que el nuevo espacio ya esté abierto. Según informó el Ministerio de Capital Humano, su primera apertura al público será el sábado 14 de noviembre a las 19, durante la Noche de los Museos, con entrada libre y gratuita. La biblioteca funciona en Pizzurno 953, en la Ciudad de Buenos Aires.

El museo reunirá objetos que permiten conocer cómo se enseñaba y aprendía en distintas épocas: mobiliario, materiales didácticos, producciones de docentes y estudiantes, elementos de la vida cotidiana de las aulas y tecnologías educativas. También comprenderá piezas artísticas e iconográficas, registros orales y audiovisuales y colecciones vinculadas con educadores. El conjunto proviene del acervo histórico y pedagógico de la propia biblioteca.

Para organizar ese patrimonio, la resolución encomienda a la Dirección Nacional de la Biblioteca Nacional de Maestros la aprobación de un Plan de Gestión de Colecciones. Ese instrumento deberá ordenar la adquisición, documentación, conservación y digitalización de los objetos, además de sus préstamos, investigación y usos educativos. No se trata solamente de disponer una exposición: la norma incorpora criterios para el tratamiento del material que estará bajo responsabilidad del museo.

Hay además una previsión específica para las piezas que puedan estar alcanzadas por el régimen nacional de protección de bienes históricos. En esos casos, las decisiones de disposición, transferencia, modificación jurídica o intervención material requerirán la participación previa de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos, conforme al marco legal correspondiente.

La medida no crea una estructura administrativa nueva ni asigna partidas adicionales. Su implementación deberá realizarse con el personal, los materiales y el presupuesto que ya tiene la Dirección Nacional de la Biblioteca Nacional de Maestros. Esa condición distingue la puesta en marcha institucional de un anuncio de nuevas obras o de una inversión extraordinaria, que la resolución no contempla.

El proyecto se integra al Programa Nacional de Archivos Escolares y Museos Históricos de Educación. Sus antecedentes se remontan a 2007, cuando se creó el programa de archivos escolares; en 2013 se ampliaron sus objetivos para incluir redes de museos educativos y acciones de recuperación de objetos utilizados en las escuelas. El nuevo espacio busca dar acceso público a materiales conservados y vincularlos con actividades de investigación y formación.

El nombre elegido homenajea a María Amalia Torrá, educadora cuya trayectoria se desarrolló entre fines del siglo XIX y las primeras décadas del XX. El comunicado oficial destaca su trabajo como maestra, preceptora y directora en Entre Ríos y en la Capital Federal, además de iniciativas pedagógicas y su colaboración honoraria con la Sala de Niños del Museo Escolar Sarmiento.

La institución que alojará el museo tiene una historia propia de más de un siglo. La Biblioteca Nacional de Maestros informa que sus orígenes se remontan a 1870 y que se trasladó al Palacio Sarmiento en 1898. Actualmente conserva más de 300.000 recursos en sus salas y ofrece más de 55.000 en línea. La apertura anunciada para noviembre sumará una vía de acceso a la memoria material de la educación, diferente de la consulta habitual de libros y documentos.