El Ironman dejó una ocupación del 88,5% en los alojamientos registrados del Gran San Juan y un movimiento económico estimado en casi $4.000 millones para el sector privado, según el balance presentado por el ministro de Turismo, Cultura y Deporte, Guido Romero. El informe corresponde al fin de semana de las competencias 51.50 y Full, disputadas el 30 de octubre y el 1 de noviembre.

El porcentaje hotelero tiene un alcance específico: comprende los establecimientos registrados del área metropolitana. No representa a todos los departamentos ni incorpora la totalidad de los alojamientos comercializados mediante plataformas digitales. Romero señaló esa limitación al presentar los resultados, junto con una estadía promedio de cinco noches por visitante.

La estimación de movimiento económico abarca actividad privada asociada con la llegada de atletas y acompañantes. No equivale a recaudación del Gobierno, ganancias netas de los comercios ni dinero que haya ingresado a una sola cuenta. El funcionario destacó especialmente la demanda en gastronomía y transporte, además del alojamiento.

El balance difundido por el área de Turismo contabilizó 1.800 triatletas de 44 nacionalidades entre ambas carreras. La participación reunió a deportistas sanjuaninos, de otras provincias y del exterior. Ese número corresponde a competidores: no debe leerse como el total de turistas, porque no incluye por sí mismo a familiares, equipos de apoyo y otros acompañantes.

La actividad también tuvo un espacio de encuentro fuera del circuito. La Expo Ironman funcionó en el estacionamiento del Teatro del Bicentenario, donde los visitantes encontraron servicios vinculados con la competencia y promoción de la oferta turística provincial. La Secretaría de Turismo participó con información sobre paisajes, cultura y experiencias disponibles en San Juan.

El cierre del evento incluyó, además, una revisión de sus dificultades. Romero reconoció inconvenientes por los cortes de calles y las restricciones a la circulación. Planteó que esos problemas serán evaluados para introducir mejoras en futuras ediciones, sin presentar todavía un nuevo esquema operativo ni fechas para su aplicación.

Según explicó el ministro, la largada del viernes se demoró dos horas porque el agua no alcanzaba la temperatura exigida por los protocolos de la competencia. El desplazamiento del cronograma hizo coincidir parte de la actividad con la salida de oficinas públicas, tribunales y escuelas. Esa superposición agravó las complicaciones para quienes necesitaban trasladarse por la ciudad.

El calendario deportivo provincial había previsto tres pruebas de la franquicia durante 2026. El 70.3 se programó para el 29 de marzo; el 51.50, para el 30 de octubre; y el Full, para el 1 de noviembre. La última de esas modalidades se realizó por primera vez en San Juan, mientras que la distancia intermedia ya tenía antecedentes locales.

Cada modalidad tiene un recorrido diferente. El 70.3 de marzo reunió 1,9 kilómetros de natación, 90 de ciclismo y 21,1 de pedestrismo, según el calendario de la Secretaría de Deporte. El 51.50 combina 1,5 kilómetros de natación, 40 de ciclismo y 10 de carrera a pie. El Full amplía ese desafío a 3,8 kilómetros en el agua, 180 en bicicleta y 42,2 de pedestrismo. Punta Negra fue el escenario de la natación y la Plaza del Bicentenario, el punto de llegada.

El dato nuevo de este lunes es el balance posterior de actividad turística y económica, no una proyección de reservas previa a las carreras. Junto con esos resultados, queda el compromiso oficial de revisar la coordinación del evento con la circulación cotidiana del Gran San Juan.