El Parque Provincial Ischigualasto cumple este martes 3 de noviembre 55 años desde su declaración como área protegida de San Juan. La fecha remite a 1971, cuando la provincia estableció el resguardo de un territorio cuyo valor paleontológico terminó por darle reconocimiento internacional. El aniversario encuentra al Valle de la Luna como parte de un sitio del Patrimonio Mundial compartido con Talampaya, en La Rioja.

La reseña institucional del parque identifica al paleontólogo William Dudley Sill como uno de los principales impulsores de esa protección. Su trabajo vinculó la investigación de campo con las instituciones universitarias sanjuaninas. Entre 1971 y 1976, las campañas de Sill y su equipo permitieron reunir la primera colección provincial de paleovertebrados de Ischigualasto. Esa historia científica precede a su consolidación como destino turístico.

La ficha del Sistema de Información de Biodiversidad de la Administración de Parques Nacionales registra la creación mediante la Ley Provincial 3666 de 1971. También permite distinguir la jurisdicción: Ischigualasto es un parque provincial, aunque integra junto con Talampaya un mismo bien reconocido por la UNESCO. El organismo nacional enumera entre sus objetivos la conservación de fósiles, la preservación de especies y diversidad genética, y la protección de características naturales y recursos culturales.

El reconocimiento mundial llegó en 2000. La UNESCO explica que ambos parques contiguos conservan una secuencia excepcional de sedimentos continentales del Triásico, un período decisivo para comprender el origen de los dinosaurios y los mamíferos. Las seis formaciones geológicas del conjunto contienen restos de animales y plantas que permiten reconstruir tanto la evolución de los vertebrados como los ambientes en los que vivieron.

Ese valor no se reduce a un fósil aislado. La continuidad de los estratos permite relacionar hallazgos de distintas etapas y observar transformaciones a lo largo de millones de años. La descripción del sitio destaca también sus paisajes desérticos y las superficies claras y multicolores que dieron a Ischigualasto el nombre de Valle de la Luna. La protección alcanza, así, al registro científico y al territorio que permite interpretarlo.

La UNESCO subraya que el manejo del conjunto requiere coordinación entre las dos jurisdicciones, especialmente en conservación, investigación y uso público. El reconocimiento internacional no convierte a los dos parques en una sola administración: cada uno conserva su marco de protección y gestión.

Para quienes proyecten una visita, el Instituto Nacional de Promoción Turística señala accesos desde San Agustín del Valle Fértil por las rutas 510 y 76, y desde Villa Unión, en La Rioja, por la ruta 76. Su guía incluye recorridos en vehículo, el centro de interpretación y propuestas vinculadas al paisaje del Cerro Morado. Las actividades deben organizarse con los prestadores y guías habilitados, de acuerdo con la modalidad elegida.

La misma orientación turística recomienda ropa cómoda, calzado adecuado, protección solar, lentes y sombrero o gorro. Son previsiones para un ambiente árido; no reemplazan la consulta sobre las condiciones concretas del día ni sobre la disponibilidad de cada circuito.

El parque mantiene publicado su calendario lunar 2026 y pide gestionar las reservas durante los primeros días del mes de la excursión. Los teléfonos informados son 264-4570879, 264-4186119 y 264-4433397. La realización del paseo queda condicionada al clima al momento de comenzar. Para organizar el viaje conviene confirmar por esos canales horarios, cupos y funcionamiento, sin tomar el aniversario como anuncio de una actividad especial o de ingreso gratuito.