El presidente de la Comisión Nacional de Valores, Roberto Silva, planteó que la regulación de las finanzas digitales debe combinar simplificación de procesos, supervisión y protección de los inversores. Lo hizo en el Argentina Fintech Forum, realizado el 29 de octubre en Buenos Aires, durante un panel compartido con representantes del Banco Central y de la Unidad de Información Financiera.

La CNV difundió el contenido de su participación el 30 de octubre. Silva destacó el trabajo sobre proveedores de servicios de activos virtuales, conocidos como PSAV, y sobre la representación digital de valores negociables, o tokenización. La intervención fue una exposición sobre la orientación del organismo y sus medidas previas: el comunicado no anunció una nueva resolución aprobada durante el encuentro.

El panel reunió a Silva con Pedro Inchauspe, director del Banco Central, y Patricio Michlig, vicepresidente de la UIF. Mariano Biocca, director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, moderó la conversación. El eje fue el rumbo de la regulación tecnológica y financiera, una discusión que involucra competencias de diferentes organismos y requiere coordinación entre ellos.

Según la reseña oficial, Silva defendió un marco que facilite la innovación sin resignar transparencia, integridad ni resguardo para quienes invierten. Explicó que la CNV busca modernizar sus normas y reducir obstáculos operativos. También señaló que las precisiones incorporadas al régimen de los PSAV toman en cuenta la experiencia obtenida desde su implementación y que ese trabajo se acompaña con un fortalecimiento de la supervisión.

En materia de tokenización, el funcionario mencionó la ampliación de las posibilidades para nuevos proyectos y la extensión del entorno regulatorio de prueba. El planteo se inscribe en decisiones anteriores. En junio, la CNV había aprobado la Resolución General 1150, luego de una consulta pública, para ampliar instrumentos y regímenes de oferta pública que pueden utilizar representaciones digitales. No se trata, por lo tanto, de una habilitación creada en el foro.

Ese antecedente extendió la posibilidad de representar digitalmente determinados valores emitidos bajo regímenes de autorización automática y amplió el alcance para fondos comunes de inversión cerrados. También incorporó expresamente instrumentos vinculados a fondos negociados en mercados y certificados de valores. Las excepciones y requisitos siguen dependiendo del instrumento: la norma no equivale a una autorización indiscriminada para convertir cualquier activo en un producto financiero digital.

La resolución de junio fijó el 31 de diciembre de 2027 como horizonte del entorno controlado de prueba, denominado sandbox. Su texto prevé que la CNV evalúe posteriormente si corresponde prorrogar, modificar, ampliar, reducir o terminar ese régimen. También preserva la validez posterior de las emisiones realizadas mientras está vigente. Esos límites permiten diferenciar la experimentación regulada de una liberalización sin condiciones ni plazo de evaluación.

El encuentro fue organizado por la Cámara Argentina Fintech en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. La apertura estuvo a cargo de Paula Arregui, presidenta de la entidad y vicepresidenta senior de Mercado Pago, y de Biocca. Entre los asistentes de la CNV estuvieron la vicepresidenta Sonia Salvatierra, la directora Laura Herbón y equipos técnicos del organismo.

Silva también participó de una reunión del grupo LATAM en la sede del Banco Central, como parte del inicio de la Argentina Fintech Week. En su exposición ante el foro insistió en sostener el diálogo entre reguladores y empresas para acompañar los cambios tecnológicos. La comunicación oficial presentó esas intervenciones como parte de la agenda institucional, sin informar nuevos plazos de inscripción, contratos ni productos de inversión habilitados ese día.