La inflación de España se mantuvo en 4,9% interanual en octubre, según el indicador adelantado publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los precios al consumidor subieron 0,6% frente a septiembre. Aunque la tasa anual no cambió, el dato mensual muestra que el nivel general de precios siguió aumentando.

La estimación de inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, se ubicó en 3,1% interanual. El organismo identificó presiones a la baja en los combustibles para vehículos, junto con aumentos menos pronunciados de alimentos y bebidas no alcohólicas y de la ropa respecto de octubre de 2025.

En sentido contrario incidieron los paquetes turísticos, cuyas bajas fueron menores que las de un año antes, y el comportamiento del gas y los combustibles líquidos. El resultado es preliminar: anticipa la medición definitiva que el INE difundirá el mes próximo y todavía puede revisarse.

El índice armonizado español, diseñado para comparar países europeos, también arrojó 4,9% interanual, con una variación mensual de 0,5%. Esa coincidencia anual con el IPC nacional no vuelve intercambiables ambas series: sus coberturas y métodos no son idénticos.

Francia difundió el mismo día una estimación diferente. Su oficina estadística, Insee, calculó que el IPC aumentó 3,4% frente a octubre de 2025, después del 3,1% de septiembre. En la comparación mensual, los precios habrían subido 0,4%, tras caer 0,3% el mes anterior. El índice armonizado francés, por su parte, mostró una suba anual de 3,8%.

La energía explicó una parte importante del movimiento francés: el incremento interanual estimado alcanzó 24,1%, frente al 21,3% de septiembre, impulsado por el gas y los productos petroleros. Los servicios también aceleraron, con un aumento anual de 2,7%, mientras que los alimentos moderaron su variación a 1,2%.

Insee advirtió que estos cálculos se basan en observaciones todavía limitadas y estimaciones de algunas tarifas. Por ese motivo, señaló que no deben utilizarse para actualizaciones contractuales. Los resultados completos de octubre están previstos para el 13 de noviembre. La advertencia importa al leer el avance: ofrece información temprana, no sustituye la publicación definitiva.

En Alemania, Destatis estimó una inflación anual de 2,8%, por debajo del 3,3% de septiembre. El IPC habría retrocedido 0,2% frente al mes anterior. El indicador armonizado también se ubicó en 2,8% interanual, aunque su cambio mensual fue de -0,1%. La inflación alemana sin alimentos ni energía se estimó en 2,1%.

La energía continuó más cara que un año antes en Alemania, pero su aumento perdió intensidad: pasó de 14,9% en septiembre a 12,2% en octubre. Los servicios registraron una suba anual de 2,5% y los alimentos, de 0,4%. La oficina alemana prevé publicar las cifras finales el 11 de noviembre.

Las tres publicaciones permiten observar trayectorias distintas sin confundir las mediciones nacionales con las armonizadas. Una caída mensual, como la estimada para Alemania, puede convivir con precios superiores a los de un año atrás. Del mismo modo, una tasa interanual estable, como la española, no implica que los precios hayan dejado de subir durante el mes.

Los avances corresponden a octubre y describen movimientos de precios, no resultados de producción ni previsiones de crecimiento. Tampoco representan por sí solos el dato agregado de toda la eurozona. Para esa lectura se necesita la medición conjunta del bloque, con sus ponderaciones y su cobertura propias. Las revisiones posteriores podrán confirmar o modificar estas primeras estimaciones oficiales.