La producción argentina de leche alcanzó los 8.647 millones de litros entre enero y septiembre de 2026, un 4,1% más que en el mismo período de 2025. El balance fue difundido este jueves 29 de octubre por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, con datos de la Dirección Nacional de Lechería.

El año pasado, el volumen de esos nueve meses había sido de 8.308 millones de litros. La comparación corresponde al acumulado de enero a septiembre, no al resultado de un solo mes ni a una proyección de cierre anual.

El informe también registró una mejora en la composición de la leche. La producción de sólidos útiles —grasa y proteína— aumentó 4,8%, mientras que su concentración promedio pasó del 7,34% al 7,39%. Son dos indicadores distintos: uno mide la cantidad de esos componentes producidos y el otro, su proporción en la leche.

Agricultura sostuvo que estos parámetros de calidad alcanzaron su nivel más alto en doce años y vinculó la evolución con mejoras en tecnología, genética y alimentación. La relevancia industrial de los sólidos está en su aporte al rendimiento de los productos elaborados.

Consumo y ventas al exterior

El consumo interno del período sumó 6.556 millones de litros equivalentes, frente a 6.301 millones un año antes. La variación informada fue del 4%. La unidad permite expresar el conjunto de productos lácteos en una base comparable: no significa que todo ese volumen se haya consumido como leche líquida.

En el frente externo, se exportaron 340.845 toneladas de lácteos por US$1.306 millones durante los primeros nueve meses de 2026. Brasil fue el principal destino, con 162.844 toneladas y un crecimiento interanual del 28% en ese volumen. Detrás se ubicaron Argelia, Chile y China.

Entre los productos, el organismo destacó aumentos del 60% en manteca, 26% en mozzarella, 12% en leche en polvo entera, 10% en suero y 9% en leche en polvo descremada.