Representantes de provincias productoras, funcionarios y especialistas del INTA participaron en Sáenz Peña de una reunión sobre los desafíos de la cadena algodonera. El encuentro, realizado en el Hotel Gualok y difundido por el organismo este 5 de noviembre, combinó debates sobre la situación económica de los productores con exposiciones sobre genética, calidad de fibra y nutrición del cultivo. El intercambio vinculó el trabajo experimental de las instituciones con las necesidades de quienes producen y transforman el algodón, una actividad con participación de varias provincias del norte argentino.
Entre los participantes estuvieron el director nacional de Agricultura, Jorge Luis Gambale; la secretaria de la Mesa Algodonera Nacional, Silvia Córdoba; y el ministro de Producción del Chaco, Oscar Dudik. También asistieron funcionarios de Formosa, Santiago del Estero, Salta y Santa Fe, además de instituciones vinculadas con la actividad. La convocatoria reunió así a distintas jurisdicciones que comparten problemas productivos y económicos del sector.
Por el INTA Sáenz Peña participaron el director de la experimental, Jorge Kuszta, y los especialistas Mauricio Tcach y Alex Montenegro. Tcach presentó el trabajo de innovación genética que desarrolla la institución. Montenegro abordó la fibra extralarga, una línea orientada a obtener algodón de mayor calidad para determinados segmentos de la industria textil. La exposición fue parte del intercambio técnico, no el anuncio del descubrimiento de una variedad este jueves.
El manejo de la nutrición fue otro de los ejes. Marcelo Paytas y Gonzalo Scarpin, del INTA Reconquista, expusieron sobre la importancia de utilizar eficientemente los nutrientes en el cultivo. El informe del encuentro no detalla dosis ni resultados de un ensayo específico, por lo que esas presentaciones no equivalen a una recomendación de fertilización aplicable a todos los campos algodoneros.
La mesa también trató el acceso al crédito, planteos relacionados con la Ley 26.060 y los efectos de los fenómenos climáticos sobre la producción. Al cierre, los participantes asumieron el compromiso de continuar el debate en otros foros e impulsar propuestas de innovación. El organismo no precisó montos, plazos de ejecución ni medidas nuevas aprobadas durante la reunión.
La discusión sobre fibra extralarga tiene antecedentes. En septiembre de 2024, el INTA había informado una articulación con Halgon SAS y Pato Pampa para confeccionar prendas con algodón desarrollado por sus investigadores. Aquella comunicación identificaba a SP21 como un material cuya fibra superaba los 32 milímetros y describía el trabajo conjunto desde la producción hasta el hilado y la confección. En ese proyecto, los equipos técnicos también estudiaban el comportamiento de la fibra en el hilado, la tintura y el acabado de la tela, para conectar las características del cultivo con las exigencias de la confección.
Más recientemente, en septiembre de 2026, el organismo informó una cooperación con Gensus y la firma española Guadalsem para evaluar doce variedades argentinas en España. Esa iniciativa busca determinar su adaptación y seleccionar materiales que eventualmente puedan avanzar hacia la inscripción y comercialización. La evaluación prevista no demuestra que todos los cultivares estén habilitados para venderse en el mercado europeo.
Estos antecedentes ayudan a situar el intercambio actual: la genética puede aportar características de interés industrial, pero su incorporación productiva requiere pruebas y articulación con otros eslabones. La reunión de Sáenz Peña reunió esa agenda tecnológica con las dificultades económicas y climáticas que enfrentan las provincias algodoneras. La novedad informada es el encuentro y los temas discutidos; las propuestas deberán traducirse en decisiones concretas para que sea posible medir su alcance.




