Ursula von der Leyen afirmó este martes 3 de noviembre que el Scaleup Europe Fund invirtió en ocho empresas y ayudó a reunir cerca de 5.000 millones de euros para su expansión. La presidenta de la Comisión Europea presentó ese balance en la cumbre WinWin, en Bruselas, al defender una mayor disponibilidad de capital para compañías tecnológicas que buscan crecer dentro del bloque.

Según el discurso publicado por la Comisión, las empresas respaldadas desarrollan, entre otras tecnologías, vehículos espaciales reutilizables, chips de inteligencia artificial de alta eficiencia y satélites de radar capaces de observar a través de las nubes. La intervención no detalló cuánto colocó el fondo en cada operación ni identificó individualmente a las ocho compañías.

El alcance del anuncio requiere distinguir dos cantidades. Los casi 5.000 millones corresponden a financiación que las empresas consiguieron con ayuda del instrumento. No son, según la formulación del discurso, desembolsos realizados íntegramente por este fondo. Tampoco deben confundirse con su objetivo de captar 5.000 millones de euros de sus propios inversores.

Qué muestra el balance del administrador

EQT, la firma encargada de gestionar el vehículo, había informado el 15 de octubre que este contaba con compromisos de inversión superiores a 3.000 millones de euros. En su presentación del tercer trimestre señaló que esperaba alcanzar e incluso superar la meta de 5.000 millones, con una captación que continuaría durante el primer semestre de 2027.

Ese mismo documento registró siete inversiones anunciadas entre julio y septiembre. Mencionó como ejemplos a ICEYE, dedicada a información obtenida desde el espacio; Lovable, una plataforma de creación de software con inteligencia artificial; y Tandem, que trabaja con aplicaciones de IA para el ámbito clínico. La cifra de ocho compañías comunicada ahora corresponde, por lo tanto, a un balance posterior al cierre de ese trimestre.

El informe permite separar el tamaño previsto del vehículo, los compromisos recibidos y las operaciones realizadas. Son etapas distintas: que exista capital comprometido no significa que todo haya sido transferido a empresas. Asimismo, el volumen total de una ronda puede incluir a otros participantes, además del Scaleup Europe Fund. El discurso de este martes no ofreció un desglose que permita calcular su aporte propio dentro de los casi 5.000 millones movilizados.

Cómo funciona el instrumento

El fondo integra la estructura del Consejo Europeo de Innovación, aunque sus decisiones de inversión quedan en manos de un administrador privado. La Comisión comprometió una contribución de 1.000 millones de euros y participa junto con otros inversores. El diseño establece que EQT seleccione las operaciones de manera independiente, con criterios comerciales y de mérito, sin que la Comisión dirija cada inversión individual.

Su foco son empresas tecnológicas que ya necesitan capital para ampliar operaciones, no únicamente emprendimientos que están dando sus primeros pasos. Entre los sectores previstos figuran semiconductores, robótica, energía, tecnologías espaciales, materiales avanzados y biotecnología. La herramienta busca cubrir una brecha de financiación en las etapas de expansión, mediante participaciones de capital y no como un programa general de subsidios.

La Comisión anunció el 4 de agosto que había completado los pasos legales para constituir el fondo. El balance presentado este martes muestra el avance inicial de esa iniciativa, pero no constituye una evaluación de sus retornos ni garantiza el éxito de las empresas apoyadas. Para medir su alcance efectivo será necesario distinguir, en los próximos informes, cuánto capital reúne el propio vehículo, cuánto invierte y qué resultados obtienen las compañías de su cartera.